La decisión de retirar la sonda gástrica · 20/12/2025

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Hola, hijo,

El día de ayer empezó con bastante estrés.
Tu respiración era rápida.
Tu sonda estaba obstruida.

Luego, sin ninguna intervención especial, tu respiración volvió a algo más normal para ti.
Hace tres días que no tienes fisioterapia respiratoria por la tarde.
El fisioterapeuta tiene dificultades personales en este momento. Nos preguntamos por el posible impacto de esta interrupción.

Hacia las 8:30 tenía que ir a jurar lealtad a la bandera brasileña para finalizar la obtención de mi nacionalidad brasileña.
Las cosas militares no son precisamente lo de papá.
Pero es interesante de observar. Todo está organizado, enmarcado, estructurado.
Y siempre es interesante aprender la cultura del país en el que vives.

En la bandera de Brasil está escrito «Ordem e Progresso».
Orden y Progreso en español.
Y eso me recordó hasta qué punto un lema, ya sea el de un país o el de una empresa, no es necesariamente representativo de la realidad.
Nuestra experiencia en ese hospital este año nos dio la sensación de que esas dos palabras estaban ausentes de nuestra realidad cotidiana.

Pero pensándolo bien, en todas partes es igual.
Cuando pienso en Francia y en su lema «Liberté, Égalité, Fraternité», no estoy seguro de que esos valores sigan realmente encarnados hoy.

Por qué te cuento todo esto, hijo.
Porque más adelante tendrás que tener valores claros, fuertes, que llevarás con orgullo.
Valores y objetivos que seguirás como una estrella polar.
Sin valores y sin objetivo, no irás a ninguna parte.
O peor, irás a donde los demás quieran que vayas.
La libertad es una elección.

Volvamos a nuestro día.

Cuando volví a casa, tu sonda seguía obstruida.
Por consejo de los especialistas lo intentamos todo.
Agua normal.
Agua con gas.
El hilo metálico de la sonda.
Hasta nos aconsejaron Coca-Cola. Pero lo evitamos.
Al final, la pediatra nos había dicho que, de todos modos, esa sonda era demasiado vieja.

Así que hablamos con todos los especialistas.
Y gracias a ellos por el tiempo que nos dedican.
Y tomamos una decisión importante.
Retirar la sonda sin poner una nueva.

¡Sabes comer con cuchara y te gusta!
El verdadero problema son los líquidos y los medicamentos.
El agua te hace toser y hay que evitar cualquier riesgo de broncoaspiración.
Las logopedas nos ayudan muchísimo en este punto.
Y si no lo conseguimos (lo cual no va a pasar), quizá haya que volver a la sonda.
Pero vamos a hacer todo lo posible para evitarlo.

Llamamos a una persona de confianza para que nos ayudara a retirarla.
Y el 19 de diciembre a las 17:19, ¡te retiramos la sonda gástrica!
Llevabas una sonda desde el 29 de abril.
Es decir, unos 234 días con sonda de 257 días de vida.
¡Alrededor del 91 % de tu vida con una sonda!

Hijo, empieza entonces una nueva vida para ti.
Y lo creo profundamente.
Todo va a ir mejor.
¡La próxima etapa será el oxígeno!

Una vez retirados la sonda y los apósitos, vimos que tu piel estaba bien quemada del lado derecho.
¡Vamos a cuidarte para que recuperes una bonita piel de bebé!

También cambiamos tu catéter de oxígeno.
Y hasta nos dimos el lujo de quitártelo durante un momento.
¡Solo para verte sin nada!

No había pasado desde hacía siete meses.
Sin sonda.
Sin tubos.
¡Qué felicidad!

Es extraño, porque pareces diferente sin todo ese material.
Ya no tienes cara de bebé, sino cara de niño pequeño.
¡Eres tan guapo!
Con tu mamá, ¡estamos tan orgullosos de ti!
¡Eres tan fuerte!
Sigue así.

Te queremos

Papá

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