Gabriel pasó una noche estable con su mamá y su papá, y el día también fue tranquilo.
Pudimos tomarlo en brazos, lo que nos hizo bien.
No vi a ningún médico esta tarde, pero al observarlo, tengo la impresión de que su respiración mejora muy despacio. Todavía tiene un tiraje bastante visible, pero en reposo parece más tranquilo.
Desde hace unos días, tiene marcas en la piel hacia la ingle, quizás un hongo. Tiene cremas y un antifúngico para tratarlo. Mi teoría es que los antibióticos destruyeron las bacterias buenas de su piel, dejando lugar a las malas.
Aparte de eso, fue un hermoso día en nuestros brazos. Dormía profundamente, como un verdadero bebé.
Empieza a ponerse un poco más regordete, ¡y me encanta tocarle su papadita suave y blandita!