Hola, hijito,
Hoy será una carta un poco más corta.
Ayer el día transcurrió bastante bien.
Tuviste algunos momentos de llanto, pero mucho menos que los días anteriores. A veces tengo la impresión de que lloras simplemente porque estás harto de ver desfilar a los profesionales de salud que vienen sin parar a molestarte en tu día a día, y te entiendo.
Sigues tosiendo un poco más de lo habitual, y eso nos preocupa un poco. Pero la buena noticia es que ayer no tuviste ninguna crisis durante las comidas,
Los domingos siempre intentamos pasar un poco más de tiempo los tres juntos. Es nuestro día más tranquilo, aquel en el que intento no trabajar o, al menos, hacerlo menos.
Lo que retengo sobre todo es que pareces cada vez más capaz de prescindir del oxígeno.
Ayer estabas a 0,2 l/min y lo soportabas bien. El único problema es cuando lloras, porque ahí dejas de respirar y tiendes a ponerte cianótico.
Pero sentimos bien que tu cuerpo se fortalece y que avanzas.
Es una linda mejora, y quería anotarlo, ¡porque cada pequeño progreso cuenta!
Te mando un fuerte abrazo.
Hasta mañana,
Papá.